INCONSCIENTE COLECTIVO



Esta palabra la nombra Carl Gustav Jung en su teoría, y él la define como el nivel profundo de la mente donde están todas esas estructuras mentales compartidas por todos los seres humanos; y lo que hay en el inconsciente colectivo son los mitos, símbolos, arquetipos e instintos universales que nos influencian a todos. Como por ejemplo el fuego, que podría significar el espíritu o la llama divina en cualquier parte del mundo.

Jung propuso doce arquetipos, que son doce patrones de personalidad generalizados en los seres humanos; éstos son: El Inocente, El Héroe, El Salvador, El Protector, El Amante, El Bufón, El Explorador, El Rebelde, El Creador, El Sabio, El Mago y El Gobernante.

Jung le dio el significado moderno al concepto arquetipo, pero éste existe desde hace más tiempo, incluso él lo plasma en su libro: «Arquetipo es sinónimo de Idea en el sentido platónico.» Los doce arquetipos que él propone no son los únicos.

Hay que remarcar que inconsciente colectivo e inconsciente individual, son dos caras de la misma moneda: en el inconsciente colectivo se hallan todos los inconscientes individuales. Así que podría decirse que solo hay un inconsciente. Hacer la diferenciación entre ambos inconscientes permite a nuestra mente encajar mejor y dar un orden a estos conceptos mentales tan complejos.


Antes de que Carl Gustav Jung popularizara el concepto de “inconsciente colectivo”, los chamanes y sabios de diversas culturas ya estaban inmersos en su comprensión y experimentación.

Los chamanes, considerados intermediarios entre el mundo espiritual y el terrenal, practican rituales y ceremonias para acceder a niveles profundos de la mente, al inconsciente colectivo de Jung. Algunas de sus prácticas incluyen:

  1. Viajes al Mundo de los Espíritus: Durante sus rituales, los chamanes se sumergen en un estado de trance. En ese estado, se conectan con los arquetipos y símbolos presentes en el inconsciente colectivo. Estos viajes proporcionan conocimientos y comprensión de la naturaleza humana.
  2. Comunicación con los Ancestros: Los chamanes acceden a la sabiduría ancestral a través del inconsciente colectivo. Se comunican con los espíritus de los antepasados y reciben orientación de sus ancestros.
  3. Plantas Sagradas: Algunos chamanes utilizan plantas como la ayahuasca para inducir estados alterados de conciencia. Estas sustancias facilitan explorar el inconsciente y acceder a su sabiduría. El uso de estas plantas es un potenciador, no todos los chamanes lo usan.
  4. Música Trance: El uso de este tipo de música facilita a los chamanes entrar en un estado alterado de consciencia en el que acceden al inconsciente colectivo para adquirir conocimiento y guía espiritual.

La noción de un conocimiento compartido y profundo ha estado presente en las tradiciones chamánicas y otros conocimientos ancestrales durante milenios. Jung, al formalizar el concepto, le dio un marco teórico y lo llevó al ámbito académico. Sin embargo, la existencia del inconsciente colectivo ya se sabía mucho antes.

Así que, cuando hables del inconsciente colectivo, recuerda que es un legado ancestral que trasciende las fronteras del tiempo y la cultura.


Hay que tener en cuenta que Jung propone doce arquetipos pero, como ya he comentado, no son los únicos que existen.

Un arquetipo es un patrón universal, un molde preestablecido generalizado, una ley universal. Por ejemplo, los griegos, egipcios, romanos, etc. tenían también sus propios arquetipos: los Dioses; cada uno representa una expresión de Dios, una expresión universal. También tenemos los signos del zodiaco, los planetas, la numerología, etc.

Cada uno le pone unos nombres sin embargo, representan lo mismo; a fin de cuentas son moldes inconscientes universales: están en toda cultura, religión, época… Cada uno les llamaba de una manera pero tienen el mismo significado y la misma finalidad: entender el Universo y entendernos a nosotros mismos.

Voy a explicar los signos zodiacales que para mi son más profundos y esenciales. Además de que están más integrados en nosotros.

Elemento: Fuego; Tipo de Signo: Cardinal. Masculino.

Es el Pionero por excelencia. El iniciador. La energía primordial. El que es pura energía de acción, de empezar y enfrentar todo tipo de desafíos. Representa la voluntad, la valentía, la determinación. Es el guerrero espiritual que se se lanza y enfrenta cualquier obstáculo; no tiene miedo a correr riesgos.

Elemento: Tierra; Tipo de Signo: Fijo. Femenino.

Es el cuidador. La estabilidad. Es el que busca la conexión con los demás y con la vida, busca ponerle unas bases tanto internas como externas. Representa el fundamento, la solidez, la conexión con la naturaleza. Es el arquitecto del bienestar, forja la estabilidad y la armonía.

Elemento: Aire; Tipo de Signo: Mutable. Masculino.

Es el comunicador. La dualidad. Es el que busca la verdad a través del conocimiento y la mente, tratando de integrar los dos polos de la dualidad; buscando todas las perspectivas posibles. Representa la polaridad. Es el mensajero del cosmos que teje hilos de conocimiento y sabiduría.

Elemento: Agua; Tipo de Signo: Cardinal. Femenino.

Es la madre. El protector. La seguridad. Es el que busca proteger y nutrir a los demás; al que le gusta el calor del hogar, las raíces familiares y el cuidar a todo su alrededor. Representa la protección y el cuidado. Es el guardián de las emociones, un faro de compasión, amor y protección en el mar de la vida.

Elemento: Fuego; Tipo de Signo: Fijo. Masculino.

Es la autoexpresión. El liderazgo. La capacidad de mostrarnos al mundo sin filtro. La creatividad. Es el que busca reconocer su poder interior, expresar su verdad al mundo. Representa el liderazgo y la nobleza; la fuerza interior. Es ese fuego ardiente, esa llama de pasión que guía hacia la plenitud del ser.

Elemento: Tierra; Tipo de Signo: Mutable. Femenino.

Es la perfección. La purificación interior. El perfeccionismo. Es el que busca la realización en todos los sentidos a través del trabajo interno y la auto-mejora; buscan perfeccionarse tanto a ellos mismos como a los demás. Representa la búsqueda de la excelencia. Es el maestro del detalle y la perfección.

Elemento: Aire; Tipo de Signo: Cardinal. Masculino.

Es el equilibrio. La armonía. La justicia. Es el que busca el equilibrio y la belleza en todos los aspectos de la vida; quieren verdad y justicia en todas sus acciones. Representa la estabilidad, la equidad, la belleza. Es el danzante del equilibrio; armonizador de las dualidades; el justo.

Elemento: Agua; Tipo de Signo: Fijo. Femenino.

Es el renacimiento. La transformación. Es el que es capaz de morir y renacer; el que tiene poder personal para afrontar cualquier obstáculo; es al que no le da miedo soltar lo viejo para dar paso a lo nuevo. Representa la transformación y el poder de uno mismo. Es el alquimista del alma; como un ave fénix es capaz de renacer con más fuerza.

Elemento: Fuego; Tipo de Signo: Mutable. Masculino.

Es el buscador de la verdad, de la sabiduría. El viajero y aventurero. Es el que busca expandir su conciencia buscando nuevos horizontes; es el que se cuestiona las creencias establecidas y busca un conocimiento más profundo del Universo y de sí mismo. Es el explorador del Universo; el explorador del vasto océano de conocimiento.

Elemento: Tierra; Tipo de Signo: Cardinal. Femenino.

Es la disciplina. La ambición. La responsabilidad. El escalador que alcanza la cima. Busca la autorrealización a través del rigor y la sabiduría; la eficiencia en todos los aspectos. Es el escalador incansable que traza su camino con persistencia con el objetivo de ser más sabio.

Elemento: Aire; Tipo de Signo: Fijo. Masculino.

Es la rebeldía. La innovación. La vanguardia. La libertad. Busca la autenticidad, desafiar las normas preestablecidas; explorar nuevas formas de pensar y de hacer las cosas de manera independiente y genuina. Es el visionario liberal que desafía los límites de lo convencional con espíritu innovador.

Elemento: Agua; Tipo de Signo: Mutable. Femenino.

Es el misticismo. La conexión con lo divino. La espiritualidad. La sensibilidad, tanto emocional como con las energías sutiles. Lo que buscan es el amor incondicional; la conexión con Todo, con lo divino. Es el navegante del inconsciente, de lo místico; el soñador; el amor incondicional.

Los arquetipos universales se tienen integrados en el inconsciente y repercuten en cada persona.

Pueden estar bien o mal aspectados. Si están bien aspectados se manifiesta lo positivo del arquetipo; por el contrario, si se tiene mal aspectado se manifestará lo negativo del arquetipo. Vivimos en un mundo dual y esto también aplica a cada arquetipo. Lo ideal es encontrar el equilibrio en todos.

Los arquetipos no son fijos en una persona, sino que pueden combinarse y variar según el contexto y el momento vital de cada uno.

Entenderlos sirve como herramienta de auto-conocimiento, desarrollo personal y comprensión de los demás y del Universo.

Adentrarse en el inconsciente para conocer de propia mano como se expresan estos arquetipos, puede facilitar el entendimiento y conocimiento de uno mismo y del Universo en general.

Entender como funciona el inconsciente es entenderse a uno mismo.